2020 el año de la terapia online

23.09.2020

Vivimos épocas de cambio. ¿Quién nos iba a decir que los abrazos y los besos acabarían convirtiéndose en algo dañino hace unos meses? Que podríamos propagar una pandemia con algo que forma parte del afecto humano.

Por fortuna la humanidad es fuerte y a lo largo de la Historia se ha sabido adaptar como ninguna otra especie a los cambios que han ido surgiendo. Y al parecer, ahora estamos en otro proceso de cambio que es muy posible que no nos deje ser como éramos antes. Una de las cosas que las que se ha notado el cambio es en la forma de trabajar. Hace un tiempo no muy lejano que los profesionales éramos muy reacios a tratar a los pacientes de manera on line. Pero hoy en día en muchas profesiones, nos hemos familiarizado tanto con el teletrabajo que parece que siempre se haya trabajado así cuando realmente hace unos meses poca gente trabajaba desde casa.

Yo recuerdo no hace mucho que los profesionales de la psicología en general no éramos muy amigos de las sesiones on line ya que entre las desventajas principales siempre existe una merma de la comunicación visual y auditiva con la otra persona, lo que puede dificultar el diagnóstico y el posible tratamiento y si a esto le unimos los fallos técnicos o una mala cobertura, el trabajo en las sesiones se puede volver realmente complicado. Además, hay un tipo de conexión, de humanidad en las consultas presenciales, al menos en mi caso, que en las consultas online, no llego a encontrar. Además, todavía hay quien teme que usar medios digitales hace las sesiones menos seguras ya que alguien podría hacerse con el contenido privado.

Pero, a pesar del rechazo generalizado que aún podemos encontrar en algunos pacientes y profesiones, el hecho de tener que seguir con nuestras consultas de manera online, nos ha permitido a muchos profesiones romper mitos y prejuicios y descubrir que, también este tipo de terapia tiene sus ventajas.

Ventajas de la terapia online

  • No hay límites de espacio. La terapia se puede realizar independientemente de la ubicación física del cliente ni del terapeuta.
  • Precio. Al no haber necesidad de desplazamientos ni de alquiler de espacios (el terapeuta puede trabajar desde su propia casa) este tipo de terapia suele tener un coste inferior.
  • Ahorro de tiempo. Al no existir desplazamientos, ofrece mayor flexibilidad. Ideal para las personas con problemas de movilidad.
  • Anonimato. El cliente lo tiene más fácil "ocultar" el proceso terapéutico si así lo desea, no hay riesgos que un conocido le sorprenda en la calle entrando en la consulta.
  • Continuidad. Es más fácil poder hacer un seguimiento entre sesiones.

Así que, hoy en ida, la terapia online es un recurso excelente en lo tiempo que vivimos.

Es un tipo de terapia que cada vez me demandáis más. 

Te recuerdo que si estás pensando en buscar asesoramiento en temas de sexualidad o necesitas iniciar un proceso terapéutico, ya sea online o presencial no dudes en ponerte en contacto conmigo y te informaré sin compromiso.

¿Y tú que eres más de terapia online o de terapia presencial?