El sexo después de los 50


Cumplir años no es motivo para renunciar a cosas que socialmente son propias de personas jóvenes. Una de ellas es la vida sexual. La calidad de la vida sexual y de la vida en general tiene más relación de como de viejos nos sentimos que con la edad real que tengamos.

El ideal de belleza en nuestra sociedad está asociado a la juventud, como si un cuerpo mayor no pudiera ser bello. No se tiene en cuenta la diversidad de cuerpos; prolifera una cultura de la imagen que en muchas ocasiones convierte las personas en productos. Pero cumplir años tiene una ventaja, con la edad solemos ganar en sabiduría erótica y tenemos más claro lo que queremos y lo que no. En definitiva, ganamos en madurez sexual.

Aún así, el sexo en la madurez todavía está lleno de mitos y de creencias que hace que se piense que disfrutar del buen sexo es cosa de jóvenes.

Mitos sobre el sexo en la madurez

Una creencia muy extendida es creer que cuando se llega a ciertas edades, ya no hay deseo sexual, especialmente esta creencia se asocia más con las mujeres y la menopausia. Lo cierto es que la sexualidad cambia a lo largo de toda la vida y la vejez es una etapa más en la cual hay cambios en todos los aspectos y no solo en el sexual, por lo que esta faceta no tiene por qué desaparecer, solo toca adaptarse a nuestras posibilidades.

El temor a que el sexo a ciertas edades y condiciones físicas pueda ser un peligro para la salud también tiene más de mito que de realidad. Es cierto que si tenemos una condición física delicada es mejor tomarse las cosas con calma, pero de ahí a desterrar el sexo por completo de la vida de la persona hay un abismo.

El sexo en la madurez según hombres y mujeres

Cuando hablamos de las diferencias entre sexos, se ha de tener muy en cuenta que los cambios pueden variar mucho de una persona a otra y no se han de olvidar las variables individuales. No todas las personas experimentan lo mismo ni bajo las mismas circunstancias.

En el caso de los hombres cuando cumplen años suelen mostrar cambios producidos por la edad como un alargamiento del periodo refractario, o lo que os lo mismo se espacian las erecciones, estos periodos pueden llegar a durar horas. Las eyaculaciones y los orgasmos también tienen a bajar de intensidad.

Los cambios físicos que podemos apreciar en las mujeres maduras son atrofia y sequedad vaginal, problemas que se pueden paliar en gran medida con una vida sexual activa y si es necesario, el uso de un buen lubricante puede hacer que la sensación sea más placentera. 

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También, en el caso de las mujeres, puede haber un renacer de la sexualidad en la edad madura, ya que a esas edades temas como el laboral o la crianza de los hijos ya no acapara el eje central de sus vidas y por fin se pueden enfocar en ellas mismas y sus necesidades.

En general, tanto hombres como mujeres necesitan más tiempo para excitarse y la lubricación o las erecciones ya no serán las mismas que en la juventud. La cuestión es aceptar dichos cambios y adaptarse a los nuevos ritmos, no mirar el reloj y disfrutar del sexo sin prisas. Hay numerosos estudios que corroboran que tener una vida sexual activa tiene muchas ventajas para mantener el cuerpo y la mente en óptimas condiciones.

A continuación, nombraremos algunos de los beneficios.

Practicar sexo después de los 50 tiene estos beneficios

1. Aumenta la sensación de bienestar gracias a la liberación de dopamina y oxitocina. Al parecer, estas dos sustancias mejoran la conectividad entre las diferentes regiones del cerebro.

2. Ayuda a dormir, el orgasmo libera oxitocina y hace que disminuya el cortisol, aumentando la sensación de relajación y bienestar.

3. Fortalece la relación de la pareja. El sexo ayuda a fortalecer los lazos y la unión de la pareja, lo que llevará a mayor satisfacción personal.

4. Menos incidencia en el cáncer de próstata. Los hombres que frecuentemente tienen relaciones sexuales sufren menos de cáncer de próstata. Parece que hay una correlación entre la eyaculación frecuente y la eliminación de las secreciones perjudiciales.

5. Ayuda a reducir las migrañas. Practicar sexo puede ayudar significativamente a disminuir el dolor o molestias musculares e incluso las migrañas.

6. Contribuye a fortalecer el sistema inmunitario. Aunque todavía hace falta más estudios para corroborar esta afirmación, según Psychological Reports, las personas que practican sexo de manera regular tienen niveles más altos de inmunoglobulina A, la cual es una sustancia para combatir las enfermedades.

7. Ayuda a proteger el corazón. Ya que reduce la presión alta, activa la circulación sanguínea y la resistencia cardiovascular, además no deja de ser un ejercicio y nos ayuda a estar en forma.

Estos son algunos de los beneficios que una vida sexual activa tiene para la salud, ahora ya sabemos que la edad no debería de ser un problema para poder disfrutar de nuestra intimidad. El sexo es beneficioso y no importa los años del practicante. Es una actividad placentera y divertida que merece la pena que esté en nuestra vida.